Ni secretos ni besos

30.04.2017

Ni secretos ni besos

Si ya tenía claro que los secretos no eran buenos y que los besos forzados tampoco, me acabó de convencer el atestado policial que tuve que leer por motivos de trabajo estando embarazada de 8 meses.

Se trataba de un delito de corrupción de menores y pornografía infantil. No hace falta que os diga lo mal que lo pasé y los días que estuve sin poder olvidarlo.

En mi casa no obligamos a nuestros hijos a dar besos si no les apetece, creemos que con saludar es más que suficiente.

Lo peor estaba por llegar, mi bebé acababa de cumplir 2 meses y tuve que asistir a la declaración policial por este mismo asunto, y ver cientos de fotografías y vídeos pornográficos en los que los protagonistas eran menores y concretamente niños.

Salí del Juzgado mareada y temblorosa, y en cuanto giré la esquina no puede evitar llorar por lo que había visto, las caritas de susto de los niños, lloré un par de minutos pero fue intenso, no podía dejar de pensar en todos esos niños y también en mis hijos.

En mi casa no hay secretos, no me gustan nada y mucho menos cuando hay niñ@s de por medio.

Recientemente he escrito un artículo para Criminal Fact, que podéis LEER AQUÍ, en el que hablo sobre la prevención del abuso sexual infantil y como tratar de evitarlo, porque más vale prevenir que lamentar.

¡Espero que os haga reflexionar! Saludos

Agustina Rico.

Abogada